Home

Equipo médico logra proeza con joven que fue baleado en la cara


 

GUADALAJARA, JALISCO (07/JUN/2013).- El 29 de diciembre de 2012, a Pedro López Aguilar, de 30 años, le cambió la vida. No recuerda nada, y nadie le sabe dar razón de lo que pasó, pero recibió un balazo en la cara, en su natal Ocotlán, mientras se encontraba con un par de amigos en una gasolinera.

La bala le dio debajo del ojo derecho y quedó tirado en el suelo hasta que bomberos de la región lo encontraron y trasladaron al área de Urgencias del Hospital General de Zona 06 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Ocotlán, en estado grave y con pocas probabilidades de vida.

Conmovido hasta las lágrimas, Pedro contó su testimonio ayer, en donde agradeció a su cuerpo médico por la manera en que lo atendieron y le salvaron la vida.

Pese a los pronósticos, Pedro está vivo. Habla, camina, se vale por sí solo y sigue en tratamiento médico. Perdió un ojo y parte de su estructura craneal, pero todavía le esperan algunas cirugías para colocarle un hueso de su propio cráneo, el cual está “guardado” en su zona abdominal para después ser sometido a una intervención quirúrgica y colocárselo.

Según el médico de Urgencias del nosocomio, Juan Lagunas Mejía, Pedro llegó inconsciente al hospital y con pérdida de globo ocular: “Estaba totalmente en coma, se puede decir; luego tomamos la decisión de entubarlo, porque no podía respirar solo”.

En ese momento no se le daba un pronóstico bueno. Después de entubarlo y permanecer dos horas en urgencia, lo trasladaron al Hospital de Especialidades, en Guadalajara, en donde un equipo multidisciplinario lo intervino.

Permaneció 11 días en terapia intensiva y cinco más en piso, comenta el titular de Neurocirugía del Hospital de Especialidades del IMSS Jalisco, César Cañedo Castañeda.

“El paciente tenía una herida penetrante craneal por herida por proyectil de bala, que había entrado por el ojo derecho, y por ahí mismo había pérdida de masa encefálica, no tenía orificio de entrada y el proyectil había lesionado los huesos de la cara”.

Reacción rápida le salvó la vida

El éxito para Pedro tuvo que ver directamente con la atención médica temprana, la respuesta del equipo de reacción inmediata del IMSS, la juventud y el buen estado del paciente, señala Cañedo Castañeda.

“Su estado actual es bueno, y todavía él se va a recuperar mucho más con la medicina física, y ya que le coloquemos su hueso en el cráneo va a mejorar todavía más; para colocarlo nos esperamos de cinco a seis meses, para que no haya riesgo de rechazo, una infección”.

Pedro da gracias a la Virgen de San Juan de los Lagos y dice que con el accidente conoció el verdadero valor de su familia y de su propia vida. La bala que le penetró el cráneo no fue perdida: alguien le disparó, pero hasta el momento no se sabe quién fue.

Una de las versiones que le da la policía, después de la declaración de quienes lo acompañaban ese día, es que un sujeto llegó al lugar y le enseñó su pistola, a lo que Pedro no hizo caso y se volteó. Desde ese momento no supo nada. Sin embargo, esa versión no se ha comprobado.

El suceso también le dejó un aprendizaje: que no todas las amistades son lo que parecen, pues aquel 29 de diciembre estaba acompañado de un amigo y un primo que, después del balazo, lo dejaron tirado y desangrándose.

Pedro es químico farmacobiólogo y, hasta antes de su percance, laboraba como auxiliar de laboratorio en el hospital del IMSS en Ocotlán, de donde lo van a pensionar por invalidez.

El joven de 30 años perdió la movilidad de su brazo izquierdo, pero considera que sus ganas de seguir adelante son más fuertes y va a luchar por su esposa e hija, Maribel y Sofi.

REPORTE MÉDICO

Tres casos por mes

> Heridos como Pedro López Aguilar, que antes eran raros, llegan hasta tres veces por mes al Hospital de Especialidades del IMSS. Las heridas penetrantes de cráneo representan la segunda causa de muerte en pacientes menores de 35 años, con una mortalidad de hasta 95%, lo cual hace excepcional este caso, dice el médico César Cañedo: “Es el fruto de atender a un paciente inmediatamente y tener un equipo multidisciplinario en casa”.

 

CRÉDITOS: INFORMADOR