Home

Congelan a la obesidad y sobrepeso


CIUDAD DE MÉXICO (24/DIC/2012).- Un equipo de investigadores desarrolló un método no invasivo que se basa en el principio de la destrucción de células grasas por congelamiento que permite quitar la grasa del cuerpo sin realizar intervención quirúrgica. En México este sistema ha sido aprobado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Este método no invasivo, llamado Coolsculpting, se basa en el principio de la crio-lipo-lisis (destrucción de células grasas por congelamiento), se aplica frío en la zona donde la grasa está acumulada, solidifica y cristaliza, de manera posterior se elimina de forma gradual en 90 días.

De acuerdo con el
doctor Héctor Leal Silva, director del Instituto de Dermatología y Cirugía Cosmética de Monterrey, las personas tienen una carga genética predeterminada para acumular grasa.

Explicó que el tejido graso es un laboratorio donde se procesan principalmente hormonas, neurotrasmisores y sustancias que ayudan al funcionamiento correcto del
organismo; cuando la grasa se acumula en exceso pueden generarse trastornos metabólicos.

A una edad adulta, -indicó- las personas del sexo masculino acumulan la grasa en la parte baja del abdomen, el área del pecho y las partes laterales; en ocasiones en las caras internas de los muslos.

En el caso de las mujeres, es el área de las caderas, las caras externas de los muslos llamadas chaparreras y las caras internas de los muslos y rodillas.

El especialista expuso que esta técnica nació en Estados Unidos en la década de 1970, de manera circunstancial. Los reporte médicos dieron a conocer que en la época de verano, cuando los niños chupaban paletas de hielo perdían la grasa maxilar, al respecto especialistas de la Universidad de Harvard investigaron y descubrieron que al exponer la grasa a una determinada
temperatura ésta desaparecía. Ahí se inició el proceso Coolsculpting.

El aplicador empleado para este sistema simula una campana de vacio con tres diferentes formas; ésta se “pega” al área donde previamente el médico dermatólogo o cirujano plástico ha valorado al paciente y detectado las áreas que se van a tratar.

El doctor Leal Silva explicó que para aplicar este método permanente es importante determinar de manera correcta las áreas a tratar para que el resultado sea una disminución uniforme del tejido graso.

De manera previa el tejido es medido y a la persona se le unta un gel especial para comenzar el proceso de succión de la grasa. Luego se aplica la emisión de frío controlado a fin de generar los cambios estructurados en las células; es retirado el aplicador, el área queda firme y al final se da un masaje.

El especialista explicó que este tratamiento puede hacerse después de los 21 años cuando ya está determinado que no habrá cambios en el número de células grasas, y está restringido a personas vulnerables al frío. Lo anterior es por precaución, aunque no se ha comprobado que tenga efecto secundario.

Este tratamiento dura tres meses; sin embargo, en los dos primeros el paciente ve el cambio y la disminución del grosor de la grasa en 85 por ciento. No se daña ningún tejido, tampoco provoca flacidez y la estructura del tejido se reacomoda de manera natural.

La técnica se aplica en México, aprobada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). Hasta la fecha usan el sistema clínicas en la ciudad de México, Torreón y Monterrey.