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Buscan potencial farmacológico en plantas


CIUDAD DE MÉXICO (31/ENE/2012).- De manera ancestral plantas como el epazote, la yerbabuena o la gobernadora se emplean para aliviar diversas patologías y se les han asignado propiedades curativas; en particular el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (CeProBi-IPN) realiza el cultivo in vitro y estudio molecular del cempasúchitl (Tagetes erecta), aranto (Kalanchoe daigremontiana) y cirian o cuatecomate (Crescentia alata), los cuales se usan en la medicina tradicional para tratamiento de ciertos padecimientos.

Al respecto, la doctora Alma Angélica Del Villar Martínez, titular de la investigación, explicó que del cempasúchitl (Tagetes erecta) se han clonado los genes que participan en la biosíntesis de carotenoides (precursores de la Vitamina A) y realizado el análisis de expresión.

El estudio ha establecido ensayos comparativos entre los extractos provenientes de cultivos celulares de la planta y las lígulas (apéndice membranoso) que crecen de manera natural.

“Se extrajeron pigmentos de cempasúchitl de callos (células somáticas que forman el crecimiento de tejidos-órganos de la planta) y lígulas, y se probaron sobre líneas celulares de cáncer cervicouterino (HeLa); lo que observamos en los estudios preliminares es que promueven apoptosis, es decir, que llevan a cabo un proceso de muerte celular programada”, explicó Del Villar Martínez.

La especialista del CeProBi añadió que la ventaja de emplear los compuestos naturales de plantas frente a los sintéticos o terapias de radiación es que los primeros actúan directamente sobre las células malignas, inhiben su crecimiento y no afectan las células sanas.

De acuerdo con el estudio, el cempasúchitl acumula principalmente luteína en las flores; de hecho esta planta es utilizada para la extracción de pigmentos que sirven como colorantes en la industria avícola en la producción de huevo y pollo.

“Hasta hoy esta planta sólo la hemos probado en líneas de cáncer cervicouterino, pensamos trabajar con células derivadas de dicha patología en mama y próstata, e identificar sobre qué línea celular tendría algún efecto”, indicó.

Otro ejemplo de la investigación de las propiedades farmacológicas de vegetales es el aranto (Kalanchoe daigremontiana), planta ornamental que tiene el antecedente empírico de utilizarse contra cáncer. De ésta se tienen los cultivos in vitro, falta hacer la extracción de compuestos, caracterización y pruebas sobre líneas celulares.

El cirian cuatecomate (Crescentia alata K.) es una planta empleada para padecimientos de carácter respiratorio, como antiinflamatorio y expectorante. Por el momento sólo se tienen cultivos in vitro, porque crece de manera silvestre y resulta complicado eliminar los compuestos contaminantes.

“En cada planta primero identificamos qué propiedades podría tener sobre la salud, y si hay posibilidades de obtener el cultivo in vitro, ya que muchas son de tipo silvestre, algunas están en peligro de extinción o protegidas por el uso que se le da sin control”, explicó.

La especialista del CeProBi indicó que en el caso del cempasúchitl los carotenoides (compuestos antioxidantes) podrían ser los que inhiben el desarrollo de células cancerígenas, y promuevan el mecanismo de apoptosis. A futuro “podemos saber qué procesos se llevan a cabo para promover la muerte celular”.

La investigación por el momento sólo se enfoca a plantas que podrían ayudar a contrarrestar enfermedades como cáncer; ya tienen los compuestos identificados, el análisis de expresión de genes, cultivos in vitro y genes clonados con el fin de estudiar los mecanismos de acción, y cómo se desencadenan las reacciones, o si se trata de una molécula que actúa sobre un sitio específico de la célula patológica.

CRÉDITOS: AGENCIA ID