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Complejo diagnosticar Parkinson en etapa temprana


CIUDAD DE MÉXICO (31/OCT/2011).- Los movimientos anormales en su cuerpo le hacían tropezar, aunado a su depresión, don Alfonso prefería no salir a lugares públicos por vergüenza. Cuando le diagnosticaron la enfermedad neurodegenerativa de Parkinson ya estaba en una etapa avanzada.

Este hombre de 65 años es uno de las más de 500 mil personas en el país que padecen la enfermedad caracterizada por la muerte neuronal.


En etapas tempranas es poco probable diagnosticar la enfermedad porque los pacientes no presentan síntomas motores, como los movimientos musculares involuntarios, la rigidez o lentitud, explicó la doctora Elisa Otero Cerdeira, responsable de la Unidad de Trastornos del Movimiento de la Sociedad de Beneficencia Española de México


Sin embargo, los especialistas a nivel mundial han detectado en los pacientes que padecen esta enfermedad la disminución del olfato, sufren de alteraciones del tracto digestivo, en el sueño, depresión y estreñimiento.


La doctora Otero Cerdeira indicó que resulta “difícil” anticipar la patología neurodegenerativa, porque el paciente puede tener depresión, y no desembocar en una fase de Parkinson.

“Además si hay dolor crónico en el hombro, estreñimiento, pérdida de olfato puede sospecharse, pero no puede administrársele un tratamiento para la enfermedad neurodegenerativa”, expuso.

Hasta el momento los especialistas tienen que esperar las fases sintomáticas para iniciar tratamiento. De acuerdo con la especialista, 80 por ciento de los pacientes llegan en etapa temprana y el 20 restante en etapa avanzada, de hecho  consultan al doctor porque tienen temblor, rigidez y cansancio.


La etapa pre-sintomática se manifiesta aproximadamente en un periodo de entre cinco a seis años; la mayoría de los pacientes llegan con los especialistas durante los primeros dos años después de manifestar la enfermedad neurodegenerativa.


Opciones de tratamiento

Para la doctora Otero Cerdeira, una de las opciones en el tratamiento de personas con esta enfermedad neurodegenerativa es la levodopa, un aminoácido precursor de la dopamina. Se trata de uno de los medicamentos de mayor eficacia, pero después de cuatro a seis años de uso tiene efectos de disfunción motora.


Con este fármaco se maneja la rigidez, lentitud y movimientos, y su resultado es efectivo para el paciente. “Cinco años después de haber tomado levodopa empieza a no ser tan efectiva y al paso de tres horas (que el paciente tomo el medicamento) se pierde el efecto o ya no es tan efectivo; es decir, la mejor motora ya no es constante”.


A raíz del estudio “Adagio”, en el que participaron aproximadamente mil 176 pacientes de diversas partes del mundo, se determinó que la rasagilina es un medicamento que puede emplearse en diversas etapas de la enfermedad de Parkinson.


De acuerdo con el neurólogo Fabrizio Stocchi, director de investigación del Centro Parkinson y Movimientos Anormales en Roma, Italia, el estudio reveló que este medicamento hace más lenta la progresión de los signos y síntomas de la enfermedad en todas sus etapas.

“Es un tratamiento para detener la enfermedad mediante el rescate de células y así se comprobó con el estudio Adagio, los pacientes no tuvieron efectos secundario, sólo se toma una vez al día y no requiere ajuste de dosis”, indicó.


Cabe mencionar que la rasagilina es un fármaco que puede ser recetado por los especialistas a pacientes en México.


CRÉDITOS: Agencia ID.